Dormir con el Inventario bajo el brazo.

Un hombre encapuchado y enmascarado retira cuidadosamente una manta de un hombre dormido en el suelo, envuelto en un saco de dormir, dentro de una habitación de piedra tenuemente iluminada por una lámpara de pared.

A eso de las nueve de la noche, apareció en el albergue una mujer menuda, con una mochila tan desproporcionada, que parecía a punto de hundirla en el suelo. El pelo pegado a la frente, se mezclaba con goterones que le resbalaban por las mejillas. Las manos se aferraban a las correas de la mochila, […]